RADIO MISTERIO FM

martes, 2 de octubre de 2012

Vivir con un lunatico






Vivir con un lunatico

Desde la más remota antigüedad se sabe que las aguas están gobernadas por la Luna.
Imagen del cortometraje de Pixar "La Luna"
Ya en el Rig Veda se puede leer:

”La Luna está en las aguas”

Parece que hasta el diluvio corresponde a los tres días de oscuridad, o sea “muerte” de la Luna.

Signos de agua del Zodiaco



Por lo tanto los signos de agua son los más afectados por la influencia de ese cuerpo celeste. El signo lunático por excelencia es Cáncer, ya que la Luna es su regente, seguido muy de cerca por Piscis y Escorpio y luego por los que en su Carta Natal tienen la Luna en signo de agua.









Todo buen lunático tiene la cara redonda y casi siempre pálida. Sus estados de ánimo están llenos de altibajos.


Moon meets jupiter,  Fattinnanzi
Cuando va de “creciente” brilla en todo su esplendor, su humor seduce a propios y extraños, es amable, encantador y cariñoso, una joya. Ahora, si va de “menguante” sus caprichos, su mal humor y sus neuras pueden desanimar hasta al Santo Job. ¿Y cómo sabremos en qué fase está?. No lo sabremos, entre otras cosas porque las fases pueden sucederse a bastante velocidad.



De todo buen lunático se dice que sentir es su forma de pensar. Necesita la relación y el calor humano y tiene una rara habilidad para comprender los problemas, emociones y sentimientos del prójimo. Pero también es verdad que cualquier problema de sus relaciones con el mundo exterior influye en su ánimo de tal manera que su vida es un continuo sobresalto emocional agotador. Primero para él y luego para su sufrida pareja, familia, amigos, colegas y así.


Moonlight drive,  George Granidaru

En un buen lunático existen varias y surtidas contradicciones como su dureza para no olvidar los pequeños agravios del prójimo, la dificultad para aceptar la más mínima crítica y su capacidad para ser un juez implacable versus su amabilidad, ternura, imaginación y sonrisa.


Under the moon, Mikhail Kristev



No es fácil, no, vivir con un buen lunático. Si pretendes vivir pacíficamente con una de estas criaturas es fundamental que no te dejes contagiar por sus temores e inseguridades ni por su tendencia a preocuparse. Es el rey de la preocupación.








Lo mejor es no hacerle demasiado caso, darle mucha ternura y esperar a que el agua de su signo vuelva a su cauce y él a su carácter sensible y comprensivo que, sin duda, lo tiene excepto en esas malditas noches que le toca baño lunar.


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Paloma Navarrete

Fuente: http://www.tarotarcano21.com/

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